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Centro Cultural de Bellas Artes presenta exposición sobre Constructivismo ruso y el arte como manifestación política

  • “El arte como transgresión de la vida cotidiana. Intervenciones del constructivismo ruso” es el nombre de la muestra virtual que inicia este 30 de julio, bajo la curaduría del investigador colombiano de la Universidad Central de Bogotá (Colombia), Dairo Sánchez-Mojica.

Hablar sobre la Rusia de inicios del siglo XX es, sin lugar a dudas, recorrer diferentes movimientos políticos y sociales que fueron decisivos para el panorama mundial del siglo XX. El legado de los movimientos artísticos que nacieron en esa época continúa vigentes, aunque no lo parezca.

Tal es el caso del constructivismo ruso, movimiento artístico que buscó construir una nueva sociedad desde el arte. A través de su compleja propuesta estética y política, apuntaba a intervenir la cotidianeidad de las personas, con el objetivo de reemplazar la herencia del régimen zarista por una forma novedosa de ciudadanía.

“El interés de este movimiento estético fue transformar el legado social, político y cultural del régimen zarista (que se extendió por casi 500 años) y que a principios del siglo XX ocasionó  situaciones extraordinarias de miseria, de alcoholismo crónico en las masas —para que la gente estuviera dormida frente a la situación política— y una economía destruida por la participación de Rusia en la primera guerra mundial. Esta situación, se expresó en formas cotidianas de dominación: como el lugar subordinado de la mujer, que estaba confinada a las labores domésticas, y el abandono del cuerpo de la gente del común a la miseria, el hambre y la tuberculosis. Frente a ello, el constructivismo propuso transgredir esta situación desde el arte”, señala Dairo Sánchez-Mojica, investigador asociado a la Universidad Central (Bogotá-Colombia), candidato a Doctor en Estudios Culturales Latinoamericanos, Magíster en Investigación en Problemas Sociales Contemporáneos y licenciado en Ciencias Sociales, y Curador invitado de la exposición.

Este movimiento se manifestó en diversas disciplinas como el cine, el vestuario y la arquitectura. Sin embargo, uno de los espacios en los que más influencia tuvo, fue en las artes visuales a través de carteles que gozan de gran belleza estética y con mensajes que traspasan la barrera del idioma ruso.

Es por ello que el Centro Cultural de Bellas Artes presentará a partir del 30 de julio, la exposición virtual “El arte como transgresión de la vida cotidiana. Intervenciones del constructivismo ruso”, el cual busca destacar la importancia e influencia de este movimiento.

“Con esta exposición nos interesa abordar las intervenciones del constructivismo en la vida cotidiana, en función del diálogo del arte y la política, porque en este movimiento el arte no estuvo subordinado a la política, pero tampoco fue ‘apolítico’, sino que su producción plástica era política en sí misma”, comentó el Curador Sánchez-Mojica.

Sobre la Exposición

La muestra está compuesta por una selección de carteles que fueron realizados en la “cumbre” del constructivismo, entre los años 20 y 30 del siglo pasado. Los carteles evidencian la propuesta transgresora de este movimiento, que a diferencia de otros movimientos artísticos de vanguardia (nacidos sobre todo en Europa centro-occidental), surgió en la periferia del sistema mundo del arte de entonces.

“El constructivismo ruso fue una vanguardia construida desde la frontera del sistema del mundo. Envolvió unas formas de compromiso con la transformación social, que estaban dadas por el contexto de la revolución rusa. Fue un movimiento que influyó en los movimientos de vanguardia que nacieron en Francia, España, Alemania e Inglaterra, entre otros, dislocando la tradicional difusión de los motivos estéticos de la metrópoli a las periferias”, señaló Sánchez-Mojica.

La exposición está dividida en cinco ejes temáticos: (i) la crítica a la modernización técnica, (ii) el lugar del cuerpo como parte de la transformación social, (iii) la situación de la mujer dentro de la sociedad, (iv) la estética futurista y la liberación social y por último, (v) la movilización popular y acción política revolucionaria.

“Con esta muestra podrán experimentar un goce por el tipo de producción gráfica que van a encontrar. Son carteles estéticamente muy interesantes que llaman la atención, ya que gran parte de este movimiento está rodeado del éxtasis creativo que hubo en los primeros años de la revolución rusa. También se van a asombrar porque mucho de lo que ocurrió hace 100 años en el arte constructivista sigue teniendo vigencia ahora en la forma cómo habitamos el mundo, nuestra relación con las ciudades, la alienación del cuerpo con las máquinas, y a la vez sus posibilidades creativas. Son temas que no son tan lejanos a nuestra experiencia histórica”, finalizó Dairo Sánchez.

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